La mujer, por lo general, siente pánico al pensar que algún día se verá en el espejo y las señales del
envejecimiento estarán a flor de piel. Las casas cosméticas se han dado cuenta de esto y hacen múltiples esfuerzos de investigación para la elaboración de innovadores productos que borren o al
menos no acentúen esas señales. Las mujeres, al mismo tiempo, se aplican variados remedios caseros para solventar arrugas y patas de gallo. La leche fría, por ejemplo, es recomendada por muchos
cosmetólogos para lavarse el rostro, ya que ayuda a limpiarlo y mantenerlo sedoso. También se aconseja aplicar mascarillas con clara de huevo una vez a la semana, ya que ayudan a reafirmar el
tejido cutáneo.
Como solución al problema, el maquillaje también ha jugado un papel primordial. Si las huellas no se
pueden borrar completamente, queda la opción de aplicar una especie de máscara o antifaz que logra ocultar todas las imperfecciones propias de la edad avanzada. Una de las recomendaciones
cosméticas a la hora de reinventar la juventud perdida del rostro consiste en "maquillarse con tonos suaves y sin usar base en exceso".
Aunque la mejor medicina para ese mal es la cirugía plástica, no todas las personas tienen esa
posibilidad. Por ello resulta conveniente que desde la adolescencia comience el cuidado de la piel. Así no se llegará al extremo de estirársela mediante una operación. Es importante que desde la
juventud se descanse durante seis u ocho horas diarias y preferiblemente boca arriba, eso ayuda a que no se formen desde temprana edad las líneas de expresión.
Afortunadamente, el calendario no afecta a todos por igual. Existen quienes, despreocupados de las
arrugas, desafían los años con una actitud mental más juvenil. Estas son las personas que aceptan el paso del tiempo con gracia, dignidad y optimismo. Otras se niegan y hacen lo que esté y no
esté en sus manos por esconder esos añitos y arrugas de más. Las arrugas, en 80% de los casos, son producidas por la exposición excesiva a la luz solar y no sólo por el simple hecho de volverse
viejo. De los rayos UVA, UVB y UVC, sólo los UVC no afectan la piel (la capa de ozono los absorbe). Los rayos UVB sólo afectan la capa más exterior de la piel, que es la epidermis. Los rayos UVA,
por su parte, llegan hasta la dermis, que es la capa más profunda de la piel. Allí es donde se encuentran la elastina y el colágeno.
Al disminuir la elastina y el colágeno, la piel toma esa apariencia arrugada. El proceso de
envejecimiento de la piel está íntimamente relacionado con el proceso natural de deterioro de los demás órganos del cuerpo. Así mismo, depende de la cantidad de estímulos nocivos que se reciben,
internos (genéticamente determinados) o externos (medio ambiente y factores físicos como los rayos ultravioleta del sol).
Muchas han sido las invenciones que se han hecho en ese campo, pero la tretionina, sustancia
relacionada con la vitamina A, es la nueva panacea contra los pliegues de la piel.
Las bondades de la tretionina fueron descubiertas hace aproximadamente dos décadas. Las personas que la
habían usado en un tratamiento para combatir el acné, tenían menos arrugas y menos manchas en su cara. No se conoce aún el modus operandi exacto de la tretionina, pero la mayoría de las pruebas
obtenidas demuestran que realmente es capaz de reparar las arrugas -al menos las finas-, eliminar manchas que aparecen con la edad y alisar la piel. Se ignora, sin embargo, si el fármaco actúa
como un irritante suave o activa receptores específicos que controlan la producción de proteínas claves de la piel.
Además de las famosas arrugas; las ojeras de nacimiento, los vasitos rotos y los ojos hinchados también
entristecen el rostro. Para las primeras, se recomienda maquillarlas con colores mate, no utilizar delineador en el párpado inferior y usar un labial llamativo para concentrar la atención lejos
de los ojos. Con respecto a los vasos rotos, es importante cubrirlos con base, colocarles creyón terracota y difuminarlos. Por último, para los ojos, es aconsejable no maquillarlos en exceso,
evitar correctores de colores claros y no aplicar delineador por dentro.
Las patas de gallo también son el dolor de cabeza de muchas mujeres. Para disimularlas, las
cosmetólogas indican que no se debe aplicar corrector, sino sombra clara amarillenta y polvo suelto.